El Comienzo 

     Empiezo. Me pregunto si esto es un comienzo. Para quien lo lea sí, para mí, no es solo un comienzo. Llevo toda la vida en este lugar en el que me encuentro.  Escribir, ahora, estar, estoy en la escritura en este preciso momento. En ese lugar, en esa sensación, en esa pausa que consigue llevarme el escribir. Sara Torres me lo definió —en uno de los increíbles cursos a los que pude asistir— como intimidad. Tenía razón, siempre la tiene. 

Escribo, no estoy analizando. Estoy en ese flujo que necesita salir y no sabe muy bien a dónde va. Hay una sensación, hay calma sonora, está la tranquilidad de hacer lo que quiero, lo que necesito hacer. 

Cuando consigo estar ahí, aquí, todo se detiene y solo quiero escribir. Algo me acompaña, hay elementos que me bailan cerca.  Está la música, una canción. No todas las mañanas, pero hay días que aparece nítido en mi cabeza un ritmo, un estribillo, un eco. El ritual es sencillo: busco la canción y es mi banda sonora. Así empiezo el día. He intentado por cuestiones de racionalidad ignorarla, anteponerla a las agujas del reloj, al tengo que… a ese decirse no es el momento. Pero ha sido inútil, no he podido en ningún caso desembarazarme de ella. Hasta que no la he escuchado, hasta que no me he recubierto de cada letra, de cada nota, hasta que algo en mí no me ha susurrado lo que necesitaba decirme, ha seguido sonando en mí implacablemente.

Esa insistencia, ese ritmo interno que me posee, es mi impulso de escribir, de tener un espacio de intimidad. Es mi comienzo a ser. He podido retrasarlo muchas veces, pero lo que nunca he conseguido hacer, es ignorarlo. Siempre, como el agua, ha encontrado su camino para salir y seguir su curso. La lectura, la canción, la respiración cortada, las lágrimas, el silencio, la soledad, el escondite del ser… ¿comienza hoy? ¿cuándo empezamos a escribir? En mi caso puedo decir que empezó hace mucho, en el momento en el que las letras empezaron a transformarse en palabras. En el contacto del lápiz con el papel, en el flujo del pensamiento fantástico y los fantasmas. Empezó no sé muy bien cuándo, pero empezó.

 Escriban. Escuchen. Calmen su sed, no vayan sedientas por la vida perdiendo la cordura. Escuchen esa canción, escupan ese libro que llevan dentro… dejen que ese espacio tenga lugar. 

El comienzo… la continuidad, la consolidación… allí donde se encuentren, bienvenidas sean. 

 

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